El puente Resbala sobre el Huebra. SH

El antiguo puente de Salamanca derribado por un río que sigue en alerta

El Huebra sigue en nivel amarillo a su paso por el Puente Resbala, ha bajado un metro en 12 horas y está siendo uno de los termómetros del episodio de crecidas de los próximos días

Félix Oliva

Salamanca

Miércoles, 26 de marzo 2025, 11:00

Tras varias semanas de lluvias, la calma ha llegado a la atmósfera, pero ahora se avecinan crecidas por la entrada de agua en los cauces. El terreno está saturado y no chupa un litro más, todo va a ir a los ríos y también se espera el efecto de los deshielos. Y en esta situación, un río salmantino es uno de los termómetros de lo que va a pasar.

Publicidad

En un tobogán de idas y venidas provocado por el aumento de los caudales, el Puente Resbala vuelve a ser protagonista de la actualidad hídrica con una bajada del Huebro, que ha reducido su nivel un metro en menos de 12 horas y sigue en el nivel amarillo de riesgo.

Este martes por la tarde, el río Huebra alcanzaba nivel rojo en la estación de Puente Resbala un nivel de 5,4 metros, con tendencia a bajar. Y es lo que ha estado haciendo durante toda la noche y ahora mismo, con el dato de las 10.20 horas del sistema SaihDuero, que ofrece la cifra en tiempo real, se ha situado en 4,46 metros.

El Huebra es uno de los 15 avisos hidrológicos activos tras las lluvias y nevadas que ha dejado el paso de la última borrasca Martinho, de los que cuatro son con nivel naranja. Este martes a mediodía había estado en nivel rojo, la situación en la que pasó buena parte del fin de semana.

Este río salmantino entró en nivel rojo de alerta el pasado día 22 de marzo. A su paso por el histórico Puente Resbala, ha llegado a superar los 6,40 metros cuando lo habitual es poco más de dos; de hecho, ha superado el nivel récord de este episoio, cuando llegó a estar en nivel rojo y se midió un altura de 6,36 metros.

Publicidad

El puente es una antigua estructura que une Bermellar y Saldeana en la comarca de Arribes del Duero. El puente data de 1916 y fue el segundo que se realizó tras llevarse por delante el original en la famosísima riada de diciembre de 1909. Fue realizado, como hemos dicho por el contratista villaviejense y cantero Anastasio Mateos y se terminño en 1916.

Consta de un arco rebajado sobre el que se apoyan otros arcos más pequeños de medio punto, en un diseño que después se vio en el de Villares y el nuevo de Ledesma, que tienen la misma forma. Llama la atención lo bien labradas que están todas las piezas de los arcos, pero especialmente las dovelas del arco mayor que a medida que se acercan a los apoyos laterales son de tamaño mayor. Incluso la balaustrada es también de granito.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Disfruta de acceso ilimitado y ventajas exclusivas

Publicidad